Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, el Club Financiero Génova, junto con Nexus Fostering Partnership, organizó la mesa redonda y coloquio “Mujeres y diplomacia: experiencias y aportaciones”. El evento contó con la participación de las embajadoras de Bosnia y Herzegovina,  Guinea Ecuatorial, GuatemalaSuecia y Nigeria. La mesa redonda estuvo moderada por María Luisa de Contes, vocal de la Junta Directiva del Club Financiero Génova y secretaria general de Renault España.

En su introducción, María Luisa de Contes recordó que, en julio de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas creó ONU Mujeres, el órgano de la ONU para la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. Siguiendo la visión de igualdad de la Carta de las Naciones Unidas, ONU mujeres tiene los siguientes objetivos:

  • Eliminación de la discriminación en contra de las mujeres y las niñas.
  • Empoderamiento de la mujer.
  • Logro de la igualdad entre las mujeres y los hombres, como socios y beneficiarios del desarrollo, derechos humanos, acciones humanitarias, paz y seguridad.

Teniendo en cuenta estos objetivos, María Luisa de Contes propuso las preguntas que centrarían el coloquio, si se han logrado estos objetivos, y cuál es la experiencia de las embajadoras respecto a ello.

Además, dejó unas cifras para la reflexión: de 950 diplomáticos en España, sólo 212 son mujeres y de 132 jefes de misión españoles, sólo 19 son mujeres. Para comparar, en Francia la primera embajadora fue nombrada en 1972, y de 1700 diplomáticos, 500 son mujeres, siendo las cifras de mujeres en cargos de alto nivel muy bajas también.

mesa redonda club financiero genova

Carla María Rodríguez Mancia, embajadora de Guatemala, comenzó el coloquio afirmando que, si bien es verdad que los objetivos no se han cumplido, ha habido muchos avances en todo el mundo. La embajadora recalcó que ella es más partidaria de hablar de “equidad” en vez de igualdad porque “hombres y mujeres no somos iguales, pero sí tenemos los mismos derechos y debemos tener las mismas oportunidades”.

Afirmó que todos los días del año deberían ser el Día internacional de la Mujer, aunque entiende la importancia de marcar una fecha para favorecer la concienciación. Recalcó que queda mucho trabajo por hacer a diferentes niveles: gobiernos, empresas y familias. Recordó una sencilla idea de gran relevancia para la equidad: si el hombre no colabora en casa, no se puede hacer realidad la equidad. Terminó asegurando que “en diplomacia tenemos los mismos retos que las empresarias, políticas y madres” y todavía estamos en una situación en la que “las mujeres tenemos que hacer más esfuerzo y mayor sacrificio para llegar donde llega el hombre”.

La siguiente intervención fue de Bianca Odumegwu-Ojukwu, embajadora de Nigeria, que comenzó recalcando la importancia del Día Internacional de la Mujer para la mayoría de las mujeres de su país. Comentó que hay muchos avances que, en algunos países, se dan por supuestos y que en Nigeria son los objetivos por los que se está luchando actualmente, como la educación y los derechos en el ámbito doméstico, por ejemplo.

Siguió explicando que esa situación es cierta también a ciertos niveles, como en negocios y diplomacia. Explicó su caso personal, porque la primera pregunta que le hacen cuando dice que es embajadora es si tiene marido, para dirigirse a él como embajador. Esto supone todo un reto de lo que ella describió como “a very ‘macho’ society”, que obliga a que lo natural es que la mujer desempeñe su función al lado de un hombre. Por ello, ella reacciona con humor y actualmente se presenta como “ambassador and the ambassador’s wife” (embajadora y esposa del embajador), y desempeña ambos roles.

En Nigeria se está trabajando en numerosos foros e instituciones para que las mujeres se sienten e intercambien opiniones y preocupaciones sobre sus experiencias, la educación y otros temas que les interesan. En muchos casos, se trata de derechos muy básicos, como la seguridad, puesto que debido a la inseguridad que reina actualmente en Nigeria debido al terrorismo y los raptos de Boko Haram, que dieron lugar al movimiento #BringBackOurGirls, muchas madres tienen miedo de enviar a sus hijas al colegio. Por ello, el trabajo debe realizarse desde abajo, procurando proporcionar comunidades seguras donde las niñas puedan tener acceso a la educación. La embajadora alabó el ejemplo de cómo la mujer está incorporada de todas las maneras en la sociedad en Madrid, y terminó pidiendo igualdad para todos, no sólo para las mujeres.

Mujer trabajadora Africa

Purificación Angue Ondo, embajadora de Guinea Ecuatorial, comenzó asegurando que ella siempre ha querido ser diferente y significarse no por ser hombre o mujer, sino por ser ella misma, por los méritos que ha alcanzado a través de su trabajo. Recordó que la celebración del Día Internacional de la Mujer se desarrolló dentro del Decenio de la Mujer, programa establecido en 1975 por la ONU tras la celebración en México de la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer.

Ella fue una de las primeras mujeres de su país en estudiar una carrera, estuvo encarcelada y exiliada durante la dictadura de Francisco Macías y lideró durante más de una década el Ministerio de Promoción de la Mujer y de Asuntos Sociales, que ya existía antes de la creación en España del Instituto de la Mujer en 1983. Aboga por plantear los derechos de las mujeres de forma paulatina, con hitos que convenzan de a igualdad, como cuando se propuso la igualdad en el programa de estudios recogida en la “Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer” en 1979.

La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, que tuvo lugar en Beijing en 1995, fue muy importante para la igualdad de género. Entre otras cosas, se fijaron los objetivos de cuotas 50 – 50, que todavía no se han conseguido, y nos preguntamos si se conseguirán para el año 2030, fecha que se ha puesto desde la ONU como objetivo para la paridad. Explicó la embajadora que en África la mujer es fundamental para eliminar la pobreza, puesto que ella carga con la mayor parte de la actividad económica, pero en el sector informal, no está integrada en el sistema económico. En muchas ocasiones la mujer no puede obtener créditos, porque los bancos están regidos por hombres, y ellas no saben cómo solicitar los créditos, ni pueden rellenar los formularios o calcular los pagos.

Muchas veces, continuó la embajadora de Guinea Ecuatorial, “lo que se dice en las conferencias se queda en los documentos”. Por ello, debe existir no sólo un movimiento a escala gubernamental, sino también de participación de la mujer de a pie. Esto no será posible hasta que la mujer misma no se considere igual que un hombre, porque “no se puede hablar de derecho a alguien que no sabe lo que es un derecho“.

Cecilia Julin, embajadora de Suecia (@EmbajadorSuecia) apoyó los argumentos de sus colegas, en cuanto a que no se han cumplido los objetivos, recordando que el 78% de parlamentarios del mundo son hombres. Suecia es un país que siempre ha sido luchador por derechos de mujer, y actualmente tiene una política exterior feminista. En cuanto a ser mujer en diplomacia, es interesante y tiene sus ventajas y desventajas. Como a la embajadora de Nigeria, la primera pregunta que siempre le han hecho es si tiene esposo, y cómo lo han hecho para que él pudiera seguirla. Por otra parte, tiene la ventaja de ser una minoría, siempre tiene unos minutos extra por ser mujer.

En Suecia, siguió comentando, los problemas de igualdad son de lujo comparados con Nigeria. Pero sigue habiendo trabajo por hacer, y se trata de cambiar las actitudes de las mujeres y de los hombres para trabajar juntos y proporcionar una infraestructura social que garantice la igualdad. Por ejemplo, en el Ministerio de Exteriores de Suecia hay 50 – 50 de hombres y mujeres desde 1975, pero en los niveles de decisión hay menos mujeres que hombres.

Hay que dar puestos visibles a mujeres también, trabajar para igualdad de oportunidades, porque la participación de las mujeres es una oportunidad de negocio. Terminó citando a Christine Lagarde, presidenta del FMI, que afirma que la igualdad de género es un asunto económico muy simple, las empresas que tienen buena participación de mujeres van mejor, lo mismo que los países donde hay mayor grado de equidad entre géneros.

Jasna Krivosic Prpic, embajadora de Bosnia Herzegovina recalcó que si se quiere avanzar y mejorar, hay que ser pragmáticos en varias áreas. Las sinergias creadas por la gente pragmática pueden marcar la diferencia. No hay igualdad, por lo que todavía tenemos por delante un largo proceso, para lo que se necesita gente con visión y perseverancia, y que supongan un ejemplo como seres humanos y como profesionales por lo que han conseguido, cada uno en su campo. Por último, recalcó la necesidad de que hombres y mujeres reconozcan mutuamente el trabajo realizado y trabajen juntos por sus objetivos.

mujeres del mundo

A continuación se ofreció un cóctel en el que pudimos hablar con las embajadoras y tuvimos ocasión de seguir disfrutando de su experiencia e ideas. En resumen, una tarde muy agradable por iniciativa de Arrate Oromí Sáenz de Navarrete, directora gerente del Club Financiero Génova, a la que le agradecemos la oportunidad de compartirla con tantas mujeres tan interesantes.

Os dejo con la canción de la ONU “One Woman”, creada para celebrar la solidaridad con las mujeres de todo el mundo, que creo que resume muy bien el espíritu del evento.

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Beatriz Serrano

Beatriz Serrano

Soy especialista en relaciones internacionales con más de 8 años de experiencia en gestión de equipos interdisciplinares. Enfocada a clientes multiculturales a través de todos los canales, me encanta contribuir a compartir conocimiento. Apasionada del mundo digital, disfruto con la interpretación de datos, analítica web, la diplomacia digital y todo aquello que nos ayude a comprender mejor el mundo.