El cine de superhéroes está viviendo un momento de gran salud en diversos aspectos: cobertura en medios de comunicación, blogs y redes sociales; recaudación en taquilla, televisión y mercado del DVD; venta de productos derivados de las películas, desde muñecos de acción hasta videojuegos. La recepción entusiasta de las historias fílmicas de superhéroes nos revelan que los espectadores actuales se sienten muy intensificados con estas narraciones. Por tanto, si queremos conocer un poco mejor a aquellos a los que van dirigidos nuestros mensajes -aquellos con los que queremos dialogar- y el imaginario colectivo en el que participan, una buena forma de hacerlo es conocer la mitología del superhéroe en el cine.

Nosotros hoy vamos a dar algunas ideas de comunicación no verbal a través del contexto por excelencia del cine de superhéroes: la ciudad, el ecosistema de los superpoderosos. El cine de superhéroes transmite algunas ideas sobre la ciudad que van tomando su asiento en el imaginario colectivo (en gran medida de forma inconsciente) y conviene tenerlo en cuenta. Ocurre de la misma forma que podemos tener una imagen de China (no consciente) por lo que hemos visto en el cine, los telediarios o los anuncios publicitarios.

En el cine de superhéroes la ciudad es signo de los valores democráticos, especialmente el de la libertad y la justicia, entendidos desde una perspectiva muy racionalista (perdón por la palabrota). La amenaza de la ciudad y sus ciudadanos es la amenaza de la democracia. “Me preocupa la subsistencia de la democracia cuando un hombre mueve ciudades con la mente“, le confiesa el presidente de los EE.UU. a McCoy/Bestia en X-Men: La decisión final (Brett Ratner, 2006).

La ciudad es un lugar polémico donde luchan los héroes democráticos (identificados como las fuerzas del bien) y los villanos totalitarios (identificados como los agentes del mal). Buen ejemplo es la contienda entre Bruce Wayne/Batman y La Liga de las Sombras (Batman Begings, 2005 y El caballero oscuro: La leyenda renace, 2012). La contienda entre el bien y el mal se desarrolla desde las azoteas (El Increíble Hulk, Louis Leterrier, 2008) hasta las cloacas (Hellboy, Guillermo del Toro, 2004), pasando por los cielos urbanos (Iron Man,  Jon Favreau, 2008; del cual ya hemos hablado) o las calles (Los Cuatro Fantásticos, Tim Story, 2005). A veces los ciudadanos son testigos de la batalla (Los Vengadores, Joss Whedon, 2012), otras veces no (Daredevil, Mark Steven Johson, 2003). Con o sin testigos, casi siempre las estructuras físicas de la ciudad (significando las estructuras de la democracia) se resienten y sufren desperfectos.

Hulk

La ciudad de Nueva York es la ciudad donde el resto de ciudades están significadas. Es el icono moderno. Es el ideal donde la democracia es posible y donde los malvados antidemocráticos centran sus ataques. Por su parte, en el ciudadano neoyorquino está significado el ser humano. Llegamos a estas dos conclusiones por el carácter mítico del relato de superhéroes, pero también gracias al contraste entre las películas de un único superhéroe, que suelen defender una ciudad concreta, y las películas de supergrupos, cuya lucha se extiende más allá de las fronteras urbanas.

Por su parte, los medios de comunicación son la conciencia colectiva de la ciudad. Da igual que los contenidos sean verdaderos o falsos, pues suelen ser absorbidos acríticamente por los ciudadanos. Muchos relatos hacen un énfasis especial en este punto: Los cuatro fantásticos y Silver Surfer (Tim Story, 2007), Spider-Man (Sam Raimi, 2002) y X-Men 2 (Bryan Singer, 2003), entre otras.

Spiderman

Espero que estas cuatro ideas seleccionadas (hay muchas más) os sean de ayuda a la hora de elaborar vuestros mensajes en relación a los entornos urbanos. Creo que este significado de la ciudad es un aspecto que todavía puede seguir originando nuevas propuestas muy valiosas en diversos entonos comunicativos.

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Arturo Encinas

Arturo Encinas

Soy comunicador audiovisual, máster en Cinematografía y en Humanidades. Llevo vinculado a Apóstrofe desde 2011. He dirigido cuentas de clientes de diferentes sectores y desarrollado labores de community management, organización de eventos y marketing on line. Además, soy el responsable del área de producción audiovisual. En mi tiempo libre -ese que no tengo- me dedico al análisis cinematográfico.